Martes con … Fernando Valdivia

El pasado martes 11 de marzo, celebramos una nueva edición de nuestros habituales “Martes con …”, éste con un plus añadido pues se trataba del primero que asumía esta nueva junta que recientemente ha empezado a andar.

El presidente de ADSI, Francisco Poley, inició el acto dirigiendo unas palabras de bienvenida a los asistentes, agradeciéndoles su presencia en este primer “Martes con …” de la nueva etapa. También agradeció a los miembros de la nueva junta su compromiso con la asociación.

A continuación pasó la palabra al tesorero de la asociación, Emilio Herrero, que presentó al ponente D. Fernando Valdivia, e hizo una breve sinopsis de su intensa vida profesional: Doctor en Derecho por la Universidad de Barcelona y la Universidad de Roma y Magistrado de 1ª Instancia de Barcelona.

Con la presencia de tan célebre ponente no es de extrañar que se levantara una gran expectación, que quedó patente con la alta asistencia de socios y amigos que tuvieron a bien acercarse a nuestra sede.

Don Fernando nos adentró en el mundo de la Responsabilidad penal y civil del Director de Seguridad, las empresas de seguridad, así como sus mandos intermedios. Para ello no dejó de ilustrarnos con distintas situaciones reales que se dan en el juzgado, como consecuencia de las acciones en las pueden incurrir los distintos actores del mundo de la seguridad.

Nos instruyó en aquellas acciones que como directivos de seguridad, debemos tener en cuenta a la hora de ejercer nuestra profesión, alertándonos sobre el hecho de asumir funciones de forma tácita y las consecuencias que de ellas se pueden derivar.

Su Señoría se hizo entender por su amplio conocimiento y es de agradecer su forma de llamar a las cosas por su nombre, entendibles y fáciles de asimilar.

Nos habló de las prioridades necesarias en acto jurídico en el que actuemos, nuestra vinculación con la empresa y el organigrama empresarial directivo al que rendimos cuentas. Asimismo trató de la necesidad de aportar al Juzgado pruebas como dicho organigrama y la capacidad de, si desde mi departamento podía o no haber evitado el hecho punible, entendiendo el bien jurídico primario las personas y posteriormente los bienes; perseguir el conocimiento de la seguridad y darles a conocer nuestro vínculo y nuestras responsabilidades dentro de la Constitución, Ley de Seguridad Privada, Órdenes y Reglamento.

Comentó diferentes sentencias del año 94 conductas regladas, responsabilidades, reglamentación y responsabilidad vinculante al Director General, a través del conocimiento expreso de nuestros procedimientos, proyectos y protocolos y que deben de ser aceptados por la organización.

Debemos asegurar que nuestra empresa es garante, efectiva, y que capacita a sus activos en formación y profesionalidad; que nuestros mandos intermedios tienen capacidad de asumir los protocolos y establecer en ellos los vínculos de reacción justos y necesarios con los vigilantes ante las incidencias; garantizar el dominio mental y el ser equilibrado en sus acciones, evitando las actitudes chulescas y prepotentes que deben ser borradas del contexto social. Ante un hecho cabe una reacción, pero no debe de ser desorbitada, si no acorde con el daño que se ha causado o bien se quería causar. Para ello es necesario prever una posible agresión.

No hay que olvidar que el empresario está sujeto a la responsabilidad civil y que la responsabilidad persigue el resarcimiento del daño. La empresa deberá de efectuar un análisis ante la elección de la persona adecuada para la prestación del servicio y deberá asignar un profesional capacitado y equilibrado.

Efectuó referencia al uso de armas y sobre todo a la custodia, máximo referente a acciones punibles o administrativas y resaltó la importancia de tener reglado por permiso y protocolo de custodia en el hogar del usuario y en la adopción de medidas preventivas, en caso de robo o uso por terceros o bien un uso inadecuado por el legitimado.

Resaltó la importancia de elaborar los contratos de forma óptima y asegurarnos que caben las alteraciones de circunstancias, si existen cláusulas modificantes previstas. Si tenemos que prestar declaración ante una sala, nos recordó que deberemos saber trasmitir dónde se produce el hecho, circunstancias, contexto social y cultural, saber establecer el entorno donde se dan los delitos, saber captar y trasmitir los hechos de una forma real. Debemos trasmitirla con nuestras declaraciones: somos nosotros los que estamos a pie de calle, trasmitamos los hechos reales y creíbles, pues de ello dependerá nuestra credibilidad.

En las diferentes fases de instrucción, nos recordó la necesidad de no ser pasivos en la instrucción penal: tengo que probar mi inocencia, evitar la imputación. En la declaración ante policía y Judicial, ceñirse a los hechos, explicarlos de forma tranquila, utilizar una terminología entendible, explicar el entorno en que se han dado los hechos, cómo se ha producido, nuestra actuación real, si han existido daños que estos se han causado de forma inevitable para la detención o neutralización del autor/es, que actuamos con elementos proporcionados al daño que se quería producir. Es necesario trasmitir convicción, hablar lo justo, no demasiado, y sobre todo no auto inculparse por nuestras declaraciones. En la prueba pericial demostrar que por nuestra parte no hubo agresión, sino reacción física, y que esta no fue letal.

En la vía Civil, carga de la prueba: no negar por negar; probar la no intención con el daño. Por mucho que se quisiera evitar, este se produjo. Importante. yo no he provocado nada, sino que mi reacción ha sido proporcional, sin intención de causar daño.Hay que prever que existe la posibilidad de que el juez desconozca las leyes de todos los sectores, por ello será importante aportar normativa y referenciarla, sin olvidar la normativa interna empresarial.

En nuestra presencia judicial deberemos de saber expresarnos en términos entendibles y no en términos inteligibles, debemos de tener capacidad de presencia física, cuidar nuestra vestimenta, aspecto físico, expresamos a través de nuestros movimientos. No improvisar, no declarar en caliente y efectuar la declaración perfectamente asesorados.

Fue sin duda una ponencia muy instructiva para todos los asistentes, expuesta además de manera amena y gratificante, pues las constantes anécdotas con las que nos obsequió lograron arrancar sonrisas y exclamaciones de admiración a los allí presentes.

La ponencia concluyó con la habitual rueda de preguntas, momento en el cual Don Fernando aprovechó para resolver distintas cuestiones que preocupan a los directivos de seguridad, dudas relacionadas con las funciones que asumimos o debemos de asumir y las responsabilidades en las que incurrimos.

A continuación el presidente de ADSI le hizo entrega de la estatuilla de la asociación, como muestra de nuestro agradecimiento y reconocimiento por su colaboración. Como también es habitual, la jornada se dio por finalizada con el ágape que se ofrece a todos los asistentes, momento ideal para comentar la ponencia de forma relajada.

Desde ADSI queremos felicitar y agradecer la magnífica ponencia y agradecer la masiva asistencia de socios y simpatizantes.